Premier League
Neymar ha vuelto a situarse en el centro del debate tras unas declaraciones que han sacudido al fútbol brasileño. El atacante del Santos, de 34 años, reconoció públicamente que podría colgar las botas a finales de este mismo año.
El internacional de Brasil concedió una entrevista en la que habló sin filtros sobre su estado físico y mental. La posibilidad de un adiós inmediato ya no es un rumor, sino una opción real que depende, según sus propias palabras, “del corazón”.
El delantero atraviesa un momento delicado tras superar una grave lesión de rodilla. Su regreso no ha sido sencillo y ha estado marcado por dudas externas y críticas.
Neymar y su regreso con el Santos
Neymar volvió a vestir la camiseta del Santos con la intención de recuperar sensaciones y protagonismo. Sin embargo, una nueva intervención en la rodilla retrasó su puesta a punto.
Su reaparición se produjo 70 días después del incidente, en un partido en el que participó con una asistencia. El futbolista aseguró sentirse mejor físicamente, aunque reconoció que aún necesita ritmo competitivo.
El atacante explicó que quiso regresar en plenitud y por eso retrasó su presencia en varios encuentros. Las críticas sobre su estado físico no le han pasado desapercibidas. En el entorno del Santos, su figura sigue siendo central. El club entiende que su liderazgo es clave tanto en el vestuario como en el plano mediático.
El Mundial y la selección de Brasil en el horizonte
Neymar también tiene la mirada puesta en la selección de Brasil. El Mundial de este verano representa un objetivo personal y profesional. El delantero no se descarta para la lista definitiva. Su deseo de competir al máximo nivel sigue intacto, aunque la decisión final dependerá de su evolución física.
En Brasil, el debate es constante. Algunos cuestionan su continuidad, mientras otros consideran que su experiencia puede resultar decisiva en torneos cortos.

Un adiós que depende del corazón
Según cuenta AS, Neymar fue contundente al admitir que diciembre podría marcar el final de su carrera. No es una amenaza ni una estrategia mediática, sino una reflexión sincera tras meses complejos. El futbolista señaló que el desgaste físico y emocional pesa a estas alturas. Las lesiones recientes han alterado su planificación y han generado incertidumbre.
Aun así, dejó claro que su prioridad es competir esta temporada. Quiere terminar el curso con buenas sensaciones y ayudar al Santos a cumplir sus objetivos. En paralelo, mantiene viva la ilusión de despedirse con la camiseta de Brasil en un gran torneo. Esa motivación podría ser determinante en su decisión final.
Neymar ante el dilema definitivo
Neymar se encuentra ante una encrucijada. Su talento nunca estuvo en discusión, pero las lesiones han condicionado su continuidad. En el Santos, confían en que pueda alcanzar su mejor versión en el tramo decisivo. El club necesita su liderazgo y su impacto ofensivo.
En Brasil, su figura sigue generando expectación. Es uno de los futbolistas más influyentes de su generación y su retirada supondría el cierre de una era. El propio jugador admite que necesita perseverancia para volver a su máximo rendimiento. La paciencia será clave en este proceso.
La decisión no está tomada. Neymar evaluará su estado físico y emocional en los próximos meses antes de definir su futuro. Por ahora, el mensaje es claro: Neymar no descarta retirarse este año, pero tampoco renuncia a competir con el Santos y con Brasil en un escenario que podría marcar el capítulo final de su carrera.
