Las consecuencias económicas de la Covid-19 siguen generando estragos en algunos de los mejores clubes del mundo a la hora de impedir la realización de una serie de operaciones. Y si, como es el caso del Real Betis Balompié, esa situación se mezcla con una mala gestión, el problema que se deriva de todo esto es mucho mayor.
La dirección deportiva que comanda Antonio Cordón pudo abordar un mercado de fichajes más que interesante con varias llegadas a coste cero, cedidos y a bajo coste. Y la realidad es que el plantel de Manuel Pellegrini cuenta con muchos futbolistas de nivel que le han permitido al equipo acabar el año arriba en la clasificación de LaLiga.
Pero a la hora de tratar de dar un paso más y sumar a excelentes futbolistas, el dinero ya no existe y las posibilidades de mejorar se reducen. Precisamente eso es lo que ha ocurrido con Dani Ceballos y su infructuosa llegada al Benito Villamarín.
Sin margen de maniobra
El Real Betis no puede asumir la ficha de Dani Ceballos si no es a través de la salida de 2 piezas (como mínimo) del primer equipo, por lo que el acuerdo entre los sevillanos y el Real Madrid no sirve para nada.
Dani Ceballos estaba cerrado a través de un préstamo con opción de compra con valor de una temporada y media, pero desde el Benito Villamarín no pueden desprenderse de futbolistas secundarios al no recibir propuestas por ellos, y no están dispuestos a realizar grandes esfuerzos (salidas importantes) por su llegada. Mala noticia para el segundo tramo de la temporada del Real Betis.