UEFA Europa League
El discurso de Zinedine Zidane basado en que todos los futbolistas de su plantilla son importantes y van a jugar muchos partidos perdió credibilidad en el vestuario del Real Madrid a lo largo de la pasada temporada. James Rodríguez, Álvaro Morata, Mariano Díaz y Danilo no han compartido una filosofía que no veían reflejada con hechos, si bien el rendimiento de cada uno de ellos requería un análisis diferenciado.
La teórica segunda unidad del Madrid se ha reforzado con futbolistas jóvenes e ilusionados, jugadores sin el lastre emocional que supone contemplar decenas de partidos desde el banquillo o la grada. La misma situación, insostenible para Morata o James, supone un reto ilusionante para jóvenes como Jesús Vallejo, Theo Hernández, Marcos Llorente, Dani Ceballos y Borja Mayoral, aunque algunos de ellos puedan ser cedidos a otro equipo en las próximas semanas de acuerdo con el club.
El teórico once titular de Zinedine Zidane refleja la rígida jerarquía en las alineaciones del Real Madrid. Con 24 años, Casemiro es el futbolista más joven en gozar del rol de teórico titular. Isco Alarcón crece entre la anterior lesión de Gareth Bale y la suplencia provisional de Cristiano Ronaldo. Y Marco Asensio, desequilibrante en sus apariciones, mantiene su condición de revulsivo. El mediapunta mallorquín no goza de la jerarquía que aporta en la plantilla el pago de un traspaso multimillonario por el club.
Asensio, en constante crecimiento, simboliza como nadie la lucha contra un espeso muro que afrontan los futbolistas más jóvenes del Real Madrid. Casemiro, en una situación de crisis, fue el último en derribarlo, pero los éxitos siempre enfrían cualquier revolución. Vallejo, Theo, Llorente, Ceballos y Mayoral acaban de toparse con el muro. Su desafío es mayúsculo.
