La Liga
En las dos últimas temporadas, el nombre de Jose Mourinho ha aparecido tras cualquier tropiezo del Real Madrid. Su sombra sigue siendo alargada, y Florentino Pérez mantiene la convicción de que el portugués ha sido el mejor entrenador durante su presidencia.
Mourinho ha firmado un precontrato con el Manchester United, pero el club inglés sigue sin ratificarle como su entrenador de la próxima temporada. La difícil situación del Real Madrid en la Liga de Campeones tras su derrota en Wolfsburgo ha creado dudas en el club sobre el futuro de Zinedine Zidane. Y de nuevo, reaparece la figura de Mourinho.
El agresivo discurso del técnico portugués siempre ha creado bipolaridad. Su victimismo con los arbitrajes, amparado en la memoria selectiva, y sus declaraciones extremadamente populistas y demagógicas, generaron simpatía entre los seguidores más radicales del Real Madrid.
Sin embargo, sus resultados dejaron luces y sombras, además de una relación rota con la mayoría de jugadores de la plantilla. La envolvente personalidad de Mourinho sigue siendo atractiva para un sector del madridismo y para el propio Florentino Pérez, pero su regreso al Real Madrid encontraría más motivos en la nostalgia de sus simpatizantes que en el ámbito deportivo.
Su última etapa en el Chelsea ha dejado su apelativo ‘The Special One’ vacío de contenido. Como cualquier entrenador, el portugués está muy lejos de ser infalible, a pesar de los méritos acumulados a lo largo de su carrera. El desgaste creado por su pasado reciente no sería el punto de partido idóneo para una regeneración del Real Madrid, igual que la profunda erosión creada por su agresivo discurso en los últimos años. Incluso, fue silbado por un sector de la afición madridista antes de su marcha.
Mourinho supone la tentación de volver a una historia ya vivida que dejó luces y sombras. El Real Madrid debe regenerarse mirando hacia el futuro, convocando elecciones bajo unos Estatutos más democráticos que permitan más aspirantes a la presidencia y renovando su plantilla.
Mourinho no es la solución del Real Madrid. Su regreso sólo delataría, una vez más, la incoherencia e inestabilidad de Florentino Pérez con sus entrenadores.
