Jose Mourinho sigue marcando el paso en la planificación de fichajes del Real Madrid para la temporada 2026-27. El portugués ya tiene cuatro refuerzos encaminados —Marc Cucurella, Bernardo Silva, Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries—, pero en Valdebebas asumen que aún necesita dos retoques.
En la hoja de ruta de Florentino Pérez aparecen dos prioridades: un central de primer nivel y un centrocampista capaz de ordenar y conectar líneas cuando el partido se rompe.
Jose Mourinho pide un mediocentro para elevar al Real Madrid
El centro del campo se ha convertido en una prioridad para Jose Mourinho. El entrenador quiere un futbolista con lectura, personalidad y último pase, preparado para noches grandes de LaLiga y Champions. Ahí aparecen varios nombres, aunque ninguno sencillo.
Enzo Fernández gusta por jerarquía, despliegue y calidad técnica, pero su precio complica cualquier movimiento. El Chelsea no parece dispuesto a facilitar su salida y la operación podría superar los 100 millones de euros, cifra que obliga al Real Madrid a medir cada paso.
La alternativa de Mateus Fernandes también ha perdido fuerza. Pese al descenso del West Ham, el portugués conserva mercado en Inglaterra. Manchester United y Tottenham están atentos, y su tasación podría acercarse a los 80 millones, demasiado para un futbolista que aún no es una certeza absoluta.
Ayyoub Bouaddi gana espacio en la agenda blanca
En los últimos días, Ayyoub Bouaddi ha entrado en la conversación por su impacto en el Mundial. El centrocampista del Lille, internacional marroquí, ofrece juventud, pausa y conducción para romper presiones. Su precio rondaría los 60 millones de euros, aunque el escaparate ya ha despertado el interés de varios grandes europeos.
Aun así, no es la primera opción de Jose Mourinho. El portugués busca rendimiento inmediato y Bouaddi sería más una apuesta de futuro que una solución desde agosto. En cambio, Morten Hjulmand parece descartado: su perfil físico y defensivo no encaja con el organizador que reclama el entrenador.

Florentino Pérez prepara salidas antes de fichar otro central
La defensa también está condicionada por el mercado de salidas. El nombre clave es Raúl Asencio, al que el club valora traspasar para liberar una plaza en la zaga. Su marcha abriría la puerta a un central zurdo.
Alessandro Bastoni parte con ventaja. El italiano del Inter de Milán es un defensa contrastado, con experiencia, buena lectura y capacidad para iniciar desde atrás. Su precio rondaría los 70 millones de euros, cifra alta, pero coherente con su estatus.
La otra vía es Nico Schlotterbeck, renovado por el Borussia Dortmund. El alemán mantiene una cláusula de salida para algunos clubes, entre ellos el Madrid, cercana a los 50 millones, aunque su lesión de ligamentos en el tobillo durante el Mundial, con unos dos meses de baja, ha enfriado el escenario. Rúben Dias gusta, pero ahora está fuera del radar.
LaLiga también espera un último perfil ofensivo
Además del central y el mediocentro, Jose Mourinho no descarta un delantero de área. No sería una prioridad, pero sí un recurso útil para partidos cerrados de LaLiga, con un rematador fuerte de espaldas y fiable en el juego directo.
El espejo es Joselu. Mourinho cree que Gonzalo no responde exactamente a ese molde, aunque quiere verlo en la pretemporada que arranca el 13 de julio. También examinará de cerca a Mastantuono.
El mensaje es evidente: el Real Madrid ya se ha movido fuerte, pero Jose Mourinho quiere una plantilla más completa y preparada para competir desde el primer día. La última palabra la tendrá Florentino Pérez, obligado a equilibrar ambición, salidas y grandes inversiones.