La Liga
Josep María Bartomeu ha confirmado la continuidad de Ernesto Valverde al frente del banquillo del Barcelona. El presidente azulgrana, a pesar de tener a parte de la directiva en contra, ha sido firme en su afirmación hecha a El Larguero. Sin embargo, el dirigente catalán se equivoca al mantener al extremeño al frente del equipo. Valverde ha agotado su crédito. El Barcelona es un reto que se le ha quedado grande al ex entrenador del Athletic Club de Bilbao. A pesar de ganar dos campeonatos domésticos consecutivos, los dos batacazos en Champions, la derrota en Copa del Rey y la pérdida de juego han llevado al Barcelona a una situación extrema.
La Champions es una competición muy grande para Valverde. El extremeño ha contado con un Messi pletórico que ha resuelto cada partido del club azulgrana. Todos excepto la vuelta de semifinales. En Roma ocurrió algo similar. El argentino tiró del carro hasta que se acabó su fuelle. Los planteamientos de Valverde, destinados a hacer brillar a Messi, no permitieron hacer funcionar al conjunto azulgrana. Desde su llegada al club azulgrana, el técnico extremeño ha impreso una solidez defensiva nunca antes vista en el Barcelona, aunque haya fallado en ocasiones. El 4-3-3 de los catalanes se ha convertido en muchas ocasiones en un 4-4-2 muy sólido.
Sin embargo, a la hora de atacar, el Barcelona renunció a todo. Valverde ha demostrado no saber adaptarse a lo que demandaba el club. Un juego construido a partir de la pelota y con la participación de todos los jugadores. A pesar de ello, el Barcelona se limitó a un único plan de acción: la diagonal Messi-Jordi Alba. Cuando el plan A, único plan, falló, el equipo se desmoronó. El Barcelona necesita una reestructuración. Desde el banquillo hasta el vestuario. Jugadores y entrenador nuevos tienen que llegar al club. La derrota en la Copa del Rey era la oportunidad perfecta para que el club azulgrana iniciara su remodelación. Sin embargo, tendrá que esperar. Ernesto Valverde continúa, erróneamente, en el FC Barcelona.
