La Liga
Personalmente nunca he sido muy de Paco Jémez. No lo fui cuando parecía el nuevo Guardiola ni cuando la temporada pasada bajó con el Rayo Vallecano. Imagino que más que ser una creencia racional, el que no me guste en exceso va más con mi carácter y con mi manera de ver el fútbol, pero el caso es que no, nunca he sido muy de Paco. Sin embargo, creo que el Granada CF se equivoca gravemente al prescindir del técnico grancanario.
Supongo que más que motivos de peso son sensaciones, opiniones subjetivas, pero pienso firmemente que no era el momento de echar a Paco. Ni a él, ni a nadie. Tras 6 jornadas no se pueden sacar conclusiones. Sencillamente, no se puede. Sí, es cierto que su Granada no empezó como la gente esperaba, pero, ¿y qué? ¿Por sumar 2 puntos de 18 hay que despedir al presunto arquitecto de la obra? ¿Y si todo formaba parte de un proceso lento y costoso que iba a comenzar a funcionar en un par de jornadas? Nunca lo sabremos.
Cuando la entidad nazarí firmó al extécnico del Rayo lo hizo demostrando confianza en su figura. Nuevo propietario, nueva filosofía y nuevos objetivos. Y Jémez como estandarte. Para evidenciar la firmeza de la decisión, 3 años de contrato. Por lo que no, no puedes echar a alguien tras poco más de un mes de competición, cuando presuntamente le querías para un mínimo de tres temporadas.
No sé cómo habría acabado el Granada si hubiera seguido Jémez unos encuentros más. Quizás le hubieran echado tras sumar 2 puntos de 27, o puede que no, puede que ganando dos partidos seguidos los jugadores hubieran entrado en una dinámica ganadora que les hubiera catapultado a ellos y al entrenador canario. Quién sabe. Nunca lo sabremos. Sin embargo, si una cosa sí sé es que ni el fútbol ni el Granada han sido justos con Paco.
