Fichar por el Barça es un sueño para muchos jugadores. Pero un sueño que a menudo suele acabar en pesadilla, ya que las exigencias del Camp Nou se le suelen atragantar a más de uno.
Un fichaje del Barça suele ser como un coche nuevo, que nada más sacarlo del concesionario pierde valor. Está pasando con Griezmann, aunque los balances en este caso son prematuros. De no triunfar en Barcelona, el francés se uniría a una larga nómina de cracks y no tan cracks de los que se esperaba mucho pero ofrecieron poco.
Otro de los casos frescos en la memoria del culé es el de Coutinho, al que le ha bastado un puñado de partidos para ganarse a la afición del Bayern Múnich. También vivió una época difícil en Barcelona Paco Alcácer, que vuelve a ser el que fue en Dortmund y ha recuperado incluso la presencia en la selección. Más extremos fueron los casos de Arda Turan y André Gomes, que llegaban con un perfil Barça avalado por todos los medios pero que apenas dejaron mostrar su calidad. También han pasado sin pena ni gloria Malcom o Denis Suárez (que ahora relanza su carrera en el Celta), y está por ver como transcurren las cosas con Dembélé o Junior, que no parecen del todo asentados aunque se tendrá paciencia con ellos.
¿Cuáles son los motivos del bajo rendimiento de estos jugadores contrastados cuando fichan por el Barça? Por un lado está el tan recordado ADN o filosofía peculiar del club, que no todos los recién llegados son capaces de asimilar. Es un equipo que juega alrededor de un futbolista como Messi y eso eclipsa en muchas ocasiones a todos los que hay alrededor. En el Barça, además, no está permitido un mal día y posiblemente no haya segundas oportunidades para nadie, ni siquiera para canteranos como Aleñá, que vive un auténtico ostracismo por una mala primera parte en San Mamés.
Esto es un problema para el jugador, pero también para el club, que acaba deshaciéndose de buenas piezas por un valor inferior a lo que costaron y a su verdadero nivel. Por ello, desde las oficinas deben medir cada operación, evaluando riesgos, capacidad de adaptación y otros aspectos que en otros equipos no habría que tener tan en cuenta.