El Manchester City de Pep Guardiola ha bajado su rendimiento en picado y de golpe. El último empate cosechado en el Etihad ante el Southampton ha hecho daño en la plantilla y también en la afición ‘citizen’. Los de Guardiola llevan ya un mes sin ganar. Cinco partidos entre Premier y Champions donde no conocen la victoria, racha que sorprende al considerar que el arranque del equipo fue verdaderamente bueno. El conjunto de Manchester consiguió ponerse líder pero los malos resultados han tirado por la borda esa ventaja y la competición se ha apretado considerablemente. Este bajón de rendimiento tiene varios motivos.
El principal motivo del mal rendimiento de la plantilla son los errores de sus jugadores. Los de Pep Guardiola acumulan numerosos errores ‘no forzados’. El gol del Southampton en el último partido de Premier es un mal pase de Stones que corta Redmond y bate a Bravo. Un fallo más como los tantos que se dieron en el Camp Nou, por ejemplo, donde el meta chileno cometió un error infantil e incluso Gundogan se contagió de esos errores tan evitables. Estos fallos son consecuencia del estilo de juego del equipo. El hecho de tener que dominar la posesión a toda costa implica arriesgar saliendo desde atrás y se generan ese tipo de fallos.
Otro de los motivos más claros es la poca reacción del equipo a las adversidades. En su racha negativa sin triunfos, en los cinco partidos en los que han ‘pinchado’ consecutivamente, los de Pep han empezado perdiendo y no han sido capaces de remontar el vuelo, lo que demuestra poco espíritu competitivo en las filas de los ‘citizens’.
El último problema es la falta de gol y poderío ofensivo. Ante el Southampton salieron de inicio Sané, Sterling, Silva, De Bruyne y Agüero, pero el City no tiró a puerta en toda la primera mitad. Además, Agüero, máximo realizador del equipo, se ha quedado sin gol y atraviesa una mala racha, hecho de más para confirmar el mal momento del equipo.