Premier League
Frederic Massara ha regresado a la dirección deportiva de la Roma con un discurso lleno de compromiso, pero también con los pies en la tierra. Más allá del orgullo por volver al club donde vivió etapas importantes de su carrera, el directivo sabe que su principal reto no es otro que equilibrar las cuentas antes del 30 de junio. El reloj avanza y las exigencias del Fair Play Financiero aprietan. En este contexto, la salida de Evan Ndicka comienza a ganar fuerza.
Hay que vender antes del 30 de junio
El central franco-marfileño, que llegó libre desde el Eintracht Frankfurt hace dos veranos, se ha consolidado como una de las piezas más valiosas de la plantilla. Su venta representaría una plusvalía neta, algo imprescindible para alcanzar los diez millones de euros que el club necesita generar antes de cerrar el ejercicio. Aunque la intención inicial era mantener al jugador, el contexto económico obliga a reconsiderar su situación.
Según se cuenta desde 'Gazzetta dello Sport', Massara, que ha destacado la calidad del equipo actual y su intención de hacerlo crecer de forma sostenible, no puede ignorar los condicionantes financieros. La Roma ha cerrado las salidas de Enzo Le Fée y Samuel Dahl, pero no son suficientes. También están en la rampa de salida Leandro Paredes, con destino Boca Juniors; Eldor Shomurodov, pretendido en Turquía; y Saud Abdulhamid, seguido por clubes de Francia y Turquía.
