La Liga
Da mucha pena ver cómo la carrera de algunos jugadores es corrompida por un círculo tóxico. En muchas ocasiones, provenientes incluso de la propia familia del futbolista. Es el caso de Ilaix Moriba, un chico cuya carrera ojalá no se vea afectada demasiado por lo mal que le están gestionando desde fuera. Desde el primer momento, han querido jugar con el FC Barcelona y, tras no conseguirlo, quieren sacar el máximo rédito de lo que está ocurriendo. Para el que no entienda, explicamos lo que está pasando con Ilaix y el Tottenham y el Leipzig.
Moriba despuntó, si es que a eso se le puede llamar despuntar, al final de la temporada pasada con Koeman. Dispuso de algunos minutos y el chico los aprovechó, dejando buenas sensaciones e incluso marcando un gol. Es entonces cuando Mammady, padre de Ilaix, le exige a Stellar Group (agencia de Jonathan Barnett) una prima de renovación de 3 millones y un porcentaje del 60% de una futura operación con su hijo. Se negaron y el futbolista abandonó la agencia, rompiendo su vinculación y dejándoles a deber dinero.
Endeudados con ellos, Moriba se encuentra en una situación complicada. Su padre se reúne con Laporta y, sabiendo que termina contrato en 2022, le pide para renovar seis millones de euros anuales o le dice que se irá gratis en un año. El presidente del Barça, ante este pulso, decide retirar a Ilaix del equipo y le deja sin entrenar.
Tottenham y Leipzig salen a la palestra
Es aquí donde, tras semanas con el asunto encallado, aparecen Tottenham y Leipzig. El Barcelona pide 15-20 millones por el futbolista. Su decisión es tajante. O reciben ese dinero o el futbolista se pasará un año en la grada. Literal. El Tottenham accede a pagar 15 más algunos bonus. El Leipzig, por su parte, solo accede a pagar 6. Curiosamente, el padre de Ilaix prefiere que su hijo vaya al Leipzig, siendo un equipo menor. ¿Por qué?
El Tottenham pagará toda esa cantidad al Barça. Es decir, no incluirá ninguna cláusula por la que Ilaix y su padre reciban absolutamente una prima suculenta. El acuerdo que el jugador tiene con el Leipzig (el hecho de que tenga antes el acuerdo con el futbolista que con el club daría para otro artículo) sí le permitiría recibir una importante comisión (se habla de más de 3 millones de euros), con la que pagarían la deuda que tienen con Stellar Group.
El caso de Ilaix es el mejor ejemplo de cómo un entorno puede destruir la carrera de un chico por dinero. Su sueño siempre fue triunfar en el Barça, y podría haber estado en la primera plantilla esta temporada, siendo regular y creciendo, que es lo que debe hacer un chico de su edad. Pero su entorno prefiere exprimir ahora al máximo la situación para sacar un par de millones de euros, sin importar si con eso, destruye el futuro futbolístico de Ilaix.
La situación es clara, o el Leipzig sube su oferta al Barça, o Ilaix terminará un año en la grada. Eso, a menos que a última hora, decidan irse al Tottenham, cuya oferta aceptaría al instante el equipo culé. Lo que sí será difícil es que a Moriba no le afecte todo lo que le está pasando, estando sin entrenar ya durante muchos meses. A veces, uno tiene el enemigo en casa.
