La Liga
El FC Barcelona tiene serias dudas sobre el estado físico de Neymar puesto que en las últimas temporadas ha ido arrastrando varias lesiones de considerable importancia en su andadura en el París Saint-Germain. El futbolista brasileño quiere marcharse del cuadro francés en este mercado de transferencias pero el equipo catalán está pidiendo informes a medicos de confianza que han tratado de cerca las lesiones del astro brasileño para saber si debe acometer esta operación.
Según confirma el diario AS, la entidad azulgrana ha sondeado a algunos especialistas que conocen de primera mano la lesión que lleva arrastrando el crack del PSG este último año y medio, obteniendo una serie de informes más bien preocupantes sobre su estado. Hay que recordar que Neymar se rompió el quinto metatarsiano del pie derecho en su primera temporada con el club francés, obligándole a pasar por el quirófano; en la segunda temporada se volvió a romper el quinto metatarsiano, aunque en esta ocasión se optó por un método conservador. Una decisión equivocada para muchos, ya que el brasileño necesitó casi cuatro meses para regresar a los terrenos de juego.
Una vez recuperado y cuando estaba a punto de jugar la Copa América, sufrió un grave esguince en el tobillo derecho que le obligó a decir adiós a esta competición. Según el mencionado diario, aquí es donde empiezan a aparecer serias dudas entre algunos expertos que consideran poco creíble que un jugador se pierda un mes y medio de competición por un esguince, dejando entrever la posibilidad que por culpa de esta torcedura de tobillo se haya vuelto a romper por tercera vez el quinto metatarsiano.
Estas consultas que ha hecho el club para recabar información sobre Neymar han incrementado aún más las dudas sobre la conveniencia de afrontar un fichaje de esta envergadura. Los informes destacan que el brasileño podría acabar sufriendo una pseudoartrosis de la fractura del quinto metatarsiano, es decir, que no habría cicatrizado bien el hueso por las numerosas roturas que ha sufrido en estos dos últimos años y por la falta de tejido óseo en la zona dañada. La única solución sería volver a pasar por el quirófano para colocar un injerto.
