La Liga
Frenkie de Jong es uno de los fichajes más estimulantes que ha cerrado el FC Barcelona en los últimos años. Del perfil de jugadores que suelen adaptarse a la perfección al modelo de juego culé, el internacional holandés es el tipo de futbolista que parece tenerlo todo para triunfar en un club con la idea que suele predicar el Barça.
Muy valiente y atrevido con balón, -en ocasiones demasiado-, el joven jugador del Ajax es el tipo de centrocampista que demanda el juego culé por aquello de calmar los partidos, de tener la posesión, de juntarse a través de pases y de mover al rival con secuencias de entregas interminables. De Jong, como Arthur, es un futbolista que juega con un imán en las botas y que prácticamente no pierde un balón en todo el partido.
El internacional tulipán, además, es un interior (o un mediocentro, pues creo que aún no se ha definido) que atesora dos de las grandes virtudes de los centrocampistas modernos: la conducción y la facilidad para intuir futuras acciones y robar. Necesita mejorar algunas cosas, -le falta llegada y último pase-, pero con 21 años no deja de ser lo normal por lo que, en mi opinión, no sólo va para crack mundial, sino que 75 millones por él son más bien pocos.
