La Liga
El Sevilla cuenta desde hace años con una de las mejores canteras del fútbol europeo, habiendo salido de Nervión numerosos futbolistas de gran calidad que a día de hoy tienen un papel importante bien sea en el propio club hispalense o lejos del Ramón Sánchez Pizjuán, algo que por ejemplo se ha convertido en una costumbre en los últimos años con dos futbolistas como Carlos Fernández y Bryan Gil, que deberán probar suerte fuera ante la falta de oportunidades con Julen Lopetegui.
A pesar de ser dos futbolistas que a priori tienen el potencial necesario como para llegar a ser importantes en el presente y futuro del Sevilla, la dirección deportiva encabezada por Monchi decidió negociar el traspaso con la Real Sociedad en el caso del atacante y del Tottenham Hotspur en el del extremo izquierdo, en dos operaciones que han significado una ganancia total de 35 millones de euros, algo que muchos ven como insuficiente a pesar de que el Sevilla en la operación por Bryan Gil haya conseguido hacerse con los servicios del argentino Erik Lamela.
En busca de LaLiga
En un mercado en el que los precios de cualquier jugador medianamente notable están inflados, y teniendo en cuenta la crisis económica que atraviesan la mayoría de equipos europeos de la pandemia del coronavirus, resulta complicado llegar a entender la razón por la cual el Sevilla ha tomado la decisión de deshacerse de los servicios de dos futbolistas que como decimos podrían haber llegado a ser muy útiles en el presente y futuro del Sevilla, que sin embargo ha decidido apostar por el ingreso económico o la llegada de otra clase de jugadores para reforzar la plantilla de la próxima temporada.
