UEFA Champions League
La etapa de Santiago Giménez en el AC Milan está en un momento crítico mientras se acerca el mercado de fichajes invernal. El club italiano ha acabado perdiendo paciencia con el delantero mexicano y ha decidido dejar la puerta abierta a su salida siempre que una oferta de 25-30 millones de euros.
El objetivo es recuperar parte de la inversión y permitir al atacante reencontrar una dinámica más positiva en otro proyecto. Santiago Giménez llegó al AC Milan procedente del Feyenoord por unos 30 millones, tras una temporada en la que brilló con luz propia en Países Bajos. Tras esa explosión goleadora, el club lombardo confió en verlo consolidarse en San Siro, pero la realidad ha sido muy distinta: el mexicano nunca logró adaptarse del todo y su impacto terminó siendo menor al esperado.
Santiago Giménez y su paso irregular por el AC Milan
Desde su arribo, Giménez ha tenido dificultades para ser determinante con regularidad. Esta temporada apenas contabiliza un gol y dos asistencias en 11 partidos, además de algunas ausencias por lesión. En total, desde que fichó por el club rossoneri ha participado en 30 encuentros con siete tantos y cinco pases de gol, cifras modestas para un delantero con su cartel.
El contexto apunta a que el entorno italiano ya no ve a Santiago Giménez como una pieza clave del proyecto. El entrenador y los directivos consideran que el rendimiento colectivo e individual no ha respondido a las expectativas que se generaron con su fichaje. Ese bajo impacto ofensivo ha provocado que el delantero pierda protagonismo y que su nombre se vincule a posibles salidas. El interés de varios equipos por el atacante no es casualidad. Su temporada en el Feyenoord, donde anotó 26 goles en 23 partidos, sigue presente en la memoria de muchos ojeadores. Ese nivel alto en la Eredivisie le permitió proyectarse como un nueve moderno: móvil, agresivo en el área y con buena lectura de juego.

El Milan abre opciones y Giménez busca un nuevo rumbo
El AC Milan está dispuesto a escuchar ofertas que ajusten a su valoración de 25-30 millones. No aceptará un préstamo porque quiere evitar minusvalías y obtener una venta definitiva que alivie las cuentas sin perder la mayoría de su inversión inicial. En el club saben que Santiago Giménez todavía tiene mercado y que puede encajar en contextos distintos a Italia.
Entre los clubes que han mostrado interés figura Boca Juniors, aunque su opción parece compleja por las cifras que se manejan. Varias entidades de Sudamérica y Europa han seguido de cerca la situación del mexicano sin formalizar ofertas concretas hasta ahora.
El delantero ha expresado internamente su deseo de encontrar regularidad y minutos que le permitan recuperar sensaciones. Después de un inicio prometedor en Europa, Giménez ha experimentado un bajón notable que ha afectado su confianza y su rol en la plantilla. Su ambición personal sigue siendo competir al más alto nivel y ser referente ofensivo en el equipo que elija.
Opciones y escenarios para el futuro del internacional mexicano
Con contrato vigente hasta el verano de 2029, Santiago Giménez no está forzado a decidir su futuro de inmediato, pero entiende que la ventana de enero puede ser crucial para revitalizar su carrera. El hecho de que el AC Milan no renueve su confianza deportiva ha acelerado las negociaciones internas.
El mercado invernal no solo es una oportunidad para el club italiano de ajustar su masa salarial, sino también para el jugador de reencontrarse con el gol y recuperar el brillo que lo llevó a ser observado por grandes clubes de Europa. Su edad todavía juega a favor; con 24 años aún tiene margen de crecimiento si el entorno y la estrategia deportiva acompañan.
Mientras el AC Milan afina su planificación para lo que resta de temporada, el nombre de Santiago Giménez aparece como una pieza transferible con posibilidades reales de generar impacto en otro entorno. El delantero mexicano encara este periodo con la determinación de dar un paso adelante en su carrera, dejando atrás una etapa que no cumplió con las expectativas ni del club ni del propio jugador.
