El primer envite exigente del FC Barcelona esta temporada se ha visto muy por debajo de lo espera, ya que el Sevilla se ha podido llevar los tres puntos del Camp Nou. Un mes de vida tenía Ansu Fati cuando el conjunto nervionense sacó su última victoria de la Ciudad Condal y en la noche del domingo ha estado cerca de lograrlo. Una de las razones del partido gris del club blaugrana es el pobre partido de Leo Messi. Es cierto que el astro argentino no ha destacado por jugar mal, pero sí que no ha estado a la altura que se espera, ya que debe aparecer en los partidos importantes. Esta noche era uno de esos días.
Y la verdad es que el Sevilla hizo méritos para vencer. Los de Lopetegui tuvieron contra las cuerdas y pudieron dejar en evidencia a un Barça que también pudo ganar, pero no demostró su supremacía. En cuanto a las notas positivas del cuadro blaugrana, los de Koeman, se aferraron a la solvencia atrás de un Araújo que amenaza seriamente la titularidad de Lenglet, porque cada vez que sale juega mejor, y de un Coutinho que trabajó como si llevara la camiseta del Bayern le paró los pies al Sevilla, y para calmó rescató un punto de la visita sevillista.
Mientras tanto, Messi mostraba cada vez más sus carencias físicas conforme pasaban los minutos y mostraron un esfuerzo deficiente por parte del internacional argentino. De hecho, el ‘10’ blaugrana tan solo se aferra a un posible penalti de Diego Carlos en el descuento que no lo vio claro Gil Manzano y le dejó sin excusas a Leo Messi.