“En un mal partido, Messi te mete tres goles”, fueron las palabras de Vicente Moreno, técnico del Mallorca, en la previa del partido. Dicho y hecho. El crack argentino no necesitó un partido más allá de lo extraordinario para enjaular tres zurdazos en el día que ofrecía su sexto balón de oro a una afición que querría detener el tiempo para que su era no acabe nunca.
Fueron tres goles de apariencia simple, que para cualquier otro mortal serían verdaderas obras de arte. Volvió a armar su zurda con una precisión de cirujano que le convierte en imparable, capaz de marcar una y otra vez el mismo gol, con una capacidad hipnótica imposible de contrarrestar por los rivales.
En una noche mágica, Leo firmó su 35º Hat-trick en la liga española, superando a Cristiano Ronaldo (34), con quien estaba empatado hasta ayer. Muy lejos quedaron ya Di Stéfano y Zarra, ambos con 22. En la misma semana el argentino ha desempatado con su rival portugués tanto en balones de oro como en es esta estadística más secundaria pero no menos difícil de alcanzar. En esta semana se ha demostrado que a Messi no hay quien le iguale. Messi, Messi, Messi, ‘in that order’.