La Liga
FC Barcelona y Real Madrid confían de un modo parecido en su cantera. Lejos de la ‘Quinta del Buitre’ y del equipo de Guardiola, a ambos clubes les cuesta dar las riendas del primer equipo a jóvenes subidos desde su fútbol base. Sin embargo, en su medida, lo hacen. Y este verano es una grandísima prueba de ello.
Regresados esta temporada o la anterior, son varios los jugadores blancos que, tras salir cedidos, han vuelto para tener ficha del primer equipo, como podrían ser Marcos Llorente, Jesús Vallejo, Borja Mayoral o Fede Valverde. Otros como Dani Carvajal o Mariano Díaz, -por ejemplo-, salieron traspasados, triunfaron en sus respectivos destinos… y han vuelto a Chamartín para ser importantes. Una confianza relativa, sí, pero confianza en un producto suyo, al fin y al cabo.
Por su parte, el caso del Barça es algo parecido. Esta temporada, sin ir más lejos, se han marchado ‘fichajes’ como Paulinho, André Gomes o Alcácer, y se han quedado canteranos como Samper, Munir o Rafinha (de momento), que el curso pasado salieron como cedidos. Jueguen más o jueguen menos, que el club los anteponga a los llegados de fuera ya es algo a valorar.
