La Liga
El Real Betis Balompié respira tranquilo en las últimas jornadas de Liga tras unos meses de nerviosismo. El equipo verdiblanco ha asegurado virtualmente su permanencia en la Primera División gracias a su buena trayectoria con Juan Merino en el banquillo.
El exjugador del Betis asumió la dirección técnica del equipo en enero, siendo una solución de emergencia, de duración incierta y muy económica para el club. Paulatinamente, Merino ha ganado crédito como entrenador. El Betis, anímicamente frágil en los últimos partidos de Pepe Mel en el banquillo, ha crecido progresivamente en la segunda vuelta de la competición.
A pesar de que el equipo verdiblanco no había caído a los puestos de descenso con Mel, su dinámica era negativa. Merino ha aportado estabilidad, tranquilidad y confianza a la plantilla. Jugadores como Rubén Castro y Charly Musonda han deleitado a la afición del Betis en el campo, pero Merino se ha convertido en un valioso ‘fichaje’ en la sombra.
Mientras el club ha contemplado la posibilidad de fichar a un entrenador de mayor renombre en los últimos meses, Juan Merino se ha reivindicado en el banquillo del Benito Villamarín.
