La Liga
Ramón Rodríguez Verdejo, conocido como Monchi, puso fin a diecisiete años como director deportivo del equipo de su vida, el Sevilla FC, hace escasos meses. Su marcha a Roma todavía se lamenta en el Sánchez Pizjuán y, si repasamos algunas de las operaciones más llamativas realizadas bajo su mando, no es para menos. Estos son solo cinco ejemplos de las decenas de operaciones de compra-venta que dejaron, además de un buen rendimiento deportivo, dinero en las arcas sevillistas.
Julio Baptista llegó al Sevilla previo pago de tres millones de euros. Se marchó al Real Madrid por más de veinte.
Fichado por 850.000 euros, Dani Alves fue un negocio redondo sobre el césped y fuera de él. El Barça pagó unos cuarenta millones por el lateral brasileño.
Ivan Rakitic también acabó en el Barcelona, pero antes dejó dos años de buen fútbol y quince millones y medio de superávit en las cuentas.
Otro excelente negocio fue el de Kevin Gameiro, que llegó desde el PSG por siete millones de euros y se marchó al Atlético de Madrid por treinta.
El colombiano Bacca es un caso parecido, de hecho sus cifras son exactamente las mismas: el Sevilla pagó siete millones al Brujas y recibió treinta del Milan.
Como decíamos, estos no son más que unos pocos ejemplos: Aleix Vidal, Adriano, Krychowiack o Negredo también dejaron en caja cantidades mayores a las que se pagaron por ellos; Kanouté, Renato o Luis Fabiano un rendimiento impresionate y los canteranos Jesús Navas, Sergio Ramos o José Antonio Reyes más dinero con el que seguir implementando el método Monchi. Un seguro de resultados.
