UEFA Europa League
Esteban Granero llegó al RCD Espanyol con el cartel de buen jugador, pero no más. El exfutbolista del Real Madrid aterrizó en Cornellà-El Prat como el perfil de centrocampista de control y posesión que buscaba el club, pero también con la inevitable etiqueta de haber sido más que suplente el pasado curso en la Real Sociedad. Sin embargo, sus pocas semanas de pretemporada están dejando a más de uno boquiabierto.
Tremendamente participativo, clarividente, fino y elegante con balón, el canterano madridista está demostrando ser exactamente lo que necesitaban Quique Sánchez Flores y compañía: un mediocentro muy participativo en salida, en fase de posesión y de finalización, sin que ello implique que luego no sea trabajador, solidario y muy riguroso a nivel defensivo.
Hasta el momento, dos partidos y tres goles. Sí, es cierto que estos han sido ante el Olot y el Persija Yakarta de Indonesia, pero a nivel de juego la realidad es que Granero se ha comenzado a adaptar mucho antes de lo esperado. Sus dos titularidades y sus tres goles evidencian que, si el madrileño no se tuerce, Quique le querrá siempre en el once.
