UEFA Europa League
La posible marcha de Neymar al PSG genera sensaciones dispares en el barcelonismo. La directiva y la plantilla del FC Barcelona hacen todo lo posible por retener al delantero brasileño, mientras la mayoría de su afición, como reflejan las encuestas y las redes sociales, se muestra partidaria de que el club ingrese más de 200 millones por el abono de su cláusula de rescisión.
En general, el barcelonismo está cansado de los flirteos de Neymar y su padre-representante con el PSG y otros clubes, sus permisos para viajar a Brasil a mitad de temporada y sus altas exigencias económicas al club azulgrana.
Además, el rendimiento de Neymar en el FC Barcelona ha sido irregular desde su llegada, teniendo en cuenta la exigencia propia de un jugador de su coste y su salario. Hasta ahora, Neymar no ha sido tan determinante como Ronaldinho, Rivaldo o Ronaldo Nazario, sus célebres compatriotas que lideraron al Barça en el pasado. Sus episodios de grandeza, como la remontada contra el PSG en la Liga de Campeones, han sido muy esporádicos.
A sus 25 años, Neymar ni siquiera se aproxima a la jerarquía que Leo Messi tuvo a la misma edad en el Barça. Ni sus cifras goleadoras ni la eficacia de sus acciones están a la altura de su caché. Lejos de suponer un trauma, la eventual decisión de Neymar de fichar por el PSG supondría una gran noticia para el FC Barcelona en el mercado de verano.
El equipo azulgrana necesita refuerzos de primer nivel para cubrir sus carencias. Es un bloque con una lujosa cúpula pero débiles cimientos. Y la marcha de Neymar, económicamente sobrevalorado, concedería al club el margen necesario para reforzarse de forma efectiva en varias demarcaciones.
