La Liga
El Barcelona puede ser uno de los grandes agitadores de los últimos días del mercado invernal de fichajes, toda vez que el conjunto azulgrana que dirige el técnico español Quique Setién busca un delantero para cubrir la baja del uruguayo Luis Suárez, que estará cerca de cuatro meses de baja tras ser operado de una lesión en su rodilla derecha, obligando así a la dirección deportiva del club a moverse rápido para encontrar la mejor solución posible a este inesperado problema.
El caso es que el Barcelona no guarda gratos recuerdos de su historia reciente en el mercado invernal, donde el equipo acumula más fracasos que éxitos en materia de fichajes, siendo algunos de ellos parte de la lista negra de peores fichajes de la historia del club catalán.
Es por ello que vamos a hacer un breve repaso de los que a nuestro parecer son los peores fichajes invernales del Barcelona en su historia reciente.
Winston Bogarde
El jugador holandés, que por aquel entonces jugaba en el Milan, fichó por el Barcelona en 1998 a cambio de cuatro millones de euros, siendo una gran inversión económica en su día. Sin embargo, ese gasto no fue acompañado por un gran rendimiento sobre el césped después de jugar 61 partidos, en los que anotó cuatro goles, hasta que se marchó gratis al Chelsea en 2001
Emmanuel Amunike
El jugador nigeriano fue una apuesta de Bobby Robson, que desde luego no tuvo muy buen ojo en el centrocampista, que llegó procedente del Sporting de Portugal por tres millones de euros en 1997. Las graves lesiones le tuvieron más tiempo fuera que dentro de los terrenos de juego, lo que limitó a 26 sus participaciones con el club azulgrana.
Ronald de Boer
Los gemelos holandeses De Boer llegaron al Camp Nou procedentes del Ajax de Amsterdam a cambio de 18 millones de euros, sin embargo, solo Frank logró tener una carrera exitosa como azulgrana, mientras que Ronald pasó sin pena ni gloria, jugando 55 partidos, con tres goles y cinco asistencias antes de poner rumbo al Glasgow Rangers en 2001.
Demetrio Albertini
El centrocampista italiano llegó en enero de 2005 gracias al empeño del holandés Frank Rijkaard, que reclamaba su experiencia para el Barcelona. Sin embargo, tras dos lesiones graves de rodilla anteriores a su llegada, Albertini solo pudo disputar un total de seis partidos con la camiseta blaugrana antes de colgar las botas después de ganar LaLiga.
Maxi López
El ariete argentino llegó desde River Plate como una de las mayores promesas de su país a cambio de seis millones y medio de euros, pero más que promesa acabó siendo un auténtico fracaso. 19 partidos en dos años antes de jugar un año cedido en Mallorca y después ser traspasado al FC Moscú fue su bagaje como jugador azulgrana.
Juan Pablo Sorín
Sorín llegó en calidad de cedido en 2003 debido a la lesión de Fernando Navarro. Tras brillar en River Plate y Cruzeiro, tuvo su oportunidad en Europa, pero tras 15 partidos no logró convencer y acabaría poniendo rumbo a final de temporada al Cruzeiro de vuelta para posteriormente jugar en el PSG.
Ibrahim Afellay
En 2011 era considerado como uno de los jugadores holandeses más prometedores, lo que le permitió tener una oportunidad en el Barcelona con el visto bueno de Guardiola. El Barcelona pagó al PSV Eindhoven casi cuatro millones por el centrocampista, que participó en únicamente 35 partidos debido a una grave lesión que puso fin a su etapa de azulgrana.
Yerry Mina
Uno de los fichajes más recientes a la que vez que extraños. El Barcelona acordó con el Palmeiras el traspaso a del central colombiano a cambio de 12 millones de euros en enero de 2018. Después de seis partidos en los que no tuvo un papel destacado, el Everton hizo más loca la situación al pagar 30 millones de euros en el verano de ese mismo año.
Jeison Murillo
El central colombiano quiso seguir los pasos de Mina en enero de 2019, todo ello forzado por las lesiones que generaban la necesidad del Barcelona de tener un cuarto central. Llegó cedido procedente del Valencia, y su participación se limitó a tan solo cuatro partidos antes de regresar a Mestalla.
Phillipe Coutinho
El fichaje más caro de la historia del Barcelona. En enero de 2018 el club acordó con el Liverpool el traspaso del jugador brasileño en una operación que se fue hasta los 160 millones de euros. Tras un año y medio con 76 partidos disputados en los que no dio el nivel esperado debido a que jugaba en una posición alejada de la suya natural, abandonó el Camp Nou poneindo rumbo en calidad de cedido al Bayern Munich, siendo una incertidumbre su futuro a partir de la próxima temporada.
