La Liga
El proyecto deportivo del Atlético de Madrid se centra actualmente en retener a Antoine Griezmann y Jan Oblak. Los contratos del delantero francés y el portero esloveno recogen una cláusula de rescisión de 100 millones, lo que sitúa al club rojiblanco a merced de la voluntad de ambos. Especialmente, en el caso de Griezmann, cuyo valor de mercado sería superior en una negociación por su traspaso.
Estas dos cláusulas de rescisión al alcance de otros equipos no son excepcionales en el Atlético. Permanece reciente en el recuerdo la marcha de Theo Hernández al Madrid. Incluso, el club blanco acordó el pago de una cantidad ligeramente superior a la cláusula rescisoria del jugador francés. Independientemente del rendimiento de éste, la operación reflejó la vulnerabilidad del Atlético ante dichas cláusulas.
Además, jóvenes futbolistas del equipo rojiblanco crecen en el terreno de juego con un precio que empieza a convertirse en una oportunidad de mercado para otros grandes clubes. José María Giménez (65 millones), Ángel Correa (60) y Lucas Hernández (55) tienen cláusulas de rescisión tentadoras en el contexto actual. Los precios de los jugadores han evolucionado notablemente en los dos últimos años y el Atlético debe adaptarse a la nueva realidad para preservar su patrimonio deportivo.
