La Liga
Entre otras carencias, el actual Real Madrid acusa problemas en la recuperación del balón. Especialmente como visitante, cuando los equipos rivales adelantan sus posiciones y le discuten la posesión.
La añoranza por un jugador como Claude Makelele en el Real Madrid ha sido casi constante durante la última década. El equipo blanco ha contado con centrocampistas de una calidad sobresaliente como Xabi Alonso, pero a pesar de las virtudes del jugador vasco en la contención, la recuperación del balón ha sido un aspecto problemático que ha reaparecido en diversas ocasiones durante los últimos años.
El tradicional 4-3-3 del Real Madrid con Cristiano Ronaldo, Gareth Bale y Karim Benzema en las posiciones más adelantadas hacen imprescindible la figura de un 5 nato en el centro del campo, la de un hombre capaz de dotar al Real Madrid del orden táctico y el despliegue físico necesarios para equilibrar al equipo. En resumen, un Sergio Busquets.
No sólo la tradicional disposición táctica del Real Madrid invita al desequilibrio en el centro del campo, sino que la apuesta por jugadores creativos en la medular como Isco, James, Modric y Kroos agudiza los problemas en la recuperación del balón.
Mientras Rafa Benítez apostaba frecuentemente por Casemiro en la posición de 5, las virtudes de otro jugador en esta posición han quedado relegadas a un segundo plano. Con 21 años, Mateo Kovacic tiene capacidad para jugar en las bandas y en posiciones adelantadas del centro del campo, pero sus virtudes como 5 son innegables.
De hecho, el propio Kovacic declaró en su presentación como jugador del Real Madrid que donde mejor se encuentra es como centrocampista defensivo. Con más calidad individual que Casemiro, Kovacic tiene el recorrido, la condición física y la actitud necesarias para aportar al Real Madrid el equilibrio que tanto necesita.
Tal vez por su polivalencia, que en ocasiones resulta perjudicial para el jugador por la indefinición que provoca, el Real Madrid no ha explorado a fondo las cualidades de Kovacic en esta posición. Con 21 años, el croata sólo necesita oportunidades y tiempo.
