Javier Mascherano es el gran beneficiado de que se haya descartado el fichaje de un central. El argentino del FC Barcelona debe seguir siendo importante a las órdenes de Ernesto Valverde.
Desde su llegada al Camp Nou en verano de 2010, El Jefecito ha sido el claro ejemplo de compromiso. El Barça pagó 22 millones de euros al Liverpool FC por el sustituto natural de Sergio Busquets, pero Pep Guardiola lo reconvirtió a central respondió con creces.
Mascherano ha sido pieza clave para todos los entrenadores que han pasado por Can Barça, además de uno de los pesos pesados en el vestuario. Pero la llegada de Samuel Umtiti el pasado verano le arrebató la titularidad en el eje de la zaga. El francés se ha convertido en el nuevo jefe de la defensa azulgrana junto a Gerard Piqué.
A pesar de todo, el futbolista de 33 años ha aceptado su rol secundario y, cuando ha jugado, ha rendido a buen nivel. Por ello, incorporar a un perfil alto para dicha demarcación sería, además de un error, una desconsideración por parte de la directiva a un jugador que se ha dejado todo en el campo.
Si se trae a alguien, que sea de perfil bajo. Y si no, Thomas Vermaelen o Marlon Santos pueden cumplir perfectamente con la función de cuarto central de la plantilla. Masche debe seguir teniendo la oportunidad de pelear por estar en el once. Por su calidad, y por todo lo que le ha dado.