La Liga
Las horas de Óscar García Junyent en el Real Club Celta de Vigo están agotadas. El técnico que se hizo cargo el curso pasado del equipo gallego para poder salvarlo del descenso y continuar en la élite del fútbol español podría salir del equipo vigués siempre y cuando no consiga una victoria en el próximo compromiso del equipo frente al Elche Club de Fútbol. Con el parón internacional a la vista, las oportunidades del técnico se reducen y sus sustitutos comienzan a sonar.
Más allá de todos los nombres que hayan podido sonar, el Celta no debería pasar del nombre de Marcelino García Toral. La figura del ex del Valencia es justo lo que necesitan en Balaídos:
- Mano dura. El entrenador español no se anda con tonterías, es una figura respetable del fútbol nacional y eso lo pide a gritos este Celta. Ni el ‘Turco’ Mohammed, ni Cardoso, ni Óscar García. Ninguno ha sido respetado con la firmeza que la élite del fútbol español se merece.
- Un sistema afín. Marcelino siempre ha promovido un sistema de 4-4-2 bastante clásico pero de mucho rendimiento. Oficio de su centro del campo, despliegue y compenetración de su doble punta, bandas que se proyectan en ataque y colaboran en defensa, zaga férrea. Y en esas directrices encajan muy bien jugadores como Renato Tapia, Okay Yokuslu, Iago Aspas, Nolito, Brais Méndez, Carreira o Jeison Murillo.
Un acierto rotundo
Si finalmente la situación no mejora y el actual técnico del Celta es despedido, no existe ninguna opción mejor que la de Marcelino para este equipo que pretende dar un salto de calidad y eludir lo que sería un absoluto descalabro por la Segunda División del fútbol español.
