Premier League
El Manchester United quiere seguir rompiendo el mercado de fichajes de verano y está preparando 150 millones de euros para fichar a Gianluigi Donnarumma del PSG y Carlos Baleba del Brighton. 100 millones por el mediocentro camerunés y 50 millones por el portero italiano.
Ambas son refuerzos que exigió Rubén Amorim para reforzar tanto la portería como la zona de volantes para poder pelear por entrar en el top 4 de la Premier League y clasificar a la próxima edición de la UEFA Champions League, principal objetivo del conjunto Red Devil.
Un nuevo portero para sustituir a Onana
Amorim considera prioritaria la llegada de un guardameta de garantías, debido al bajo rendimiento de André Onana desde su arribo al club inglés. La opción preferida es Donnarumma, quien quedará libre en 2026 y no entra en los planes del Paris Saint-Germain. El club francés ya ha anunciado la contratación de Lucas Chevalier procedente del Lille, lo que ha dejado al italiano fuera de la lista para la Supercopa de Europa ante el Tottenham.
La operación por el meta transalpino rondaría los 50 millones de euros, cifra que el United considera una oportunidad de mercado teniendo en cuenta su experiencia y sus actuaciones en la última temporada, donde fue decisivo en el triplete del PSG.

Carlos Baleba, músculo para el mediocampo del Manchester United
El segundo gran objetivo es Carlos Baleba, valorado en 100 millones de euros por el Brighton. El pivote camerunés, de solo 21 años, se ha consolidado en la Premier League gracias a su potencia física y su capacidad para dominar los duelos individuales. Su perfil permitiría a Amorim contar con una pieza clave para rotar en el doble pivote junto a Bruno Fernandes, Manuel Ugarte, Kobbie Mainoo y Casemiro.
La inversión en Baleba responde a la necesidad de equilibrar el centro del campo después de que el club haya destinado más de 225 millones de euros en refuerzos ofensivos como Benjamin Sesko, Bryan Mbeumo y Matheus Cunha.

Amorim busca un equipo completo
El técnico portugués entiende que, para competir en todas las competiciones, es fundamental contar con un plantel profundo y equilibrado. Donnarumma aportaría seguridad y liderazgo bajo palos, mientras que Baleba ofrecería solidez y despliegue físico en el mediocampo. Ambos fichajes encajarían en el plan de Amorim para transformar al Manchester United en un equipo más competitivo y consistente.
Las operaciones no serán sencillas. El PSG busca cerrar la salida de Donnarumma antes de que entre en su último año de contrato, mientras que el Brighton no tiene urgencia en vender a Baleba y podría exigir el pago íntegro de su cláusula.
No obstante, la disposición del United a invertir y el interés de los futbolistas podrían facilitar el acuerdo.
Con estos refuerzos, Rubén Amorim aspira a cerrar un mercado que ya ha sido uno de los más agresivos en Europa, demostrando que el proyecto del United apunta alto en esta temporada.
