Premier League
La pobre imagen dada por el Manchester City en el partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones ha sido objeto de múltiples comentarios en la prensa española e internacional.
El conjunto dirigido por Manuel Pellegrini apenas creó ocasiones de gol ante el Real Madrid, a pesar de que el equipo blanco pecó de conformismo con el marcador a favor y cedió terreno a su rival.
La presencia del City en las semifinales de la Liga de Campeones resulta meritoria, pero su imagen ante el Real Madrid ha sido un reflejo de su realidad en la Premier League, donde lucha con el United por mantener la cuarta posición y ni siquiera ha sido capaz de competir por el título esta temporada.
El problema de fondo del City es muy similar al de otros ‘nuevos ricos’ del fútbol europeo. A priori, su poder económico le permite aspirar a todo, pero el prestigio y la historia de otros grandes clubes resultan más atractivos para los mejores jugadores del mundo.
El resultado para el City es una plantilla con un valor económico muy superior a su valor deportivo. Una colección de buenos jugadores con un coste desorbitado que languidecen en sus enfrentamientos con equipos de la talla del Real Madrid o el FC Barcelona.
Con la baja de David Silva, el jugador más importante del City en la creación ofensiva, el equipo de Pellegrini fue un encefalograma plano, un conjunto sin recursos. Kevin de Bruyne simboliza la realidad del equipo inglés. Un buen jugador, aún lejos de ser una estrella, por el que el City pagó 75 millones de euros.
‘Kun’ Agüero, una estrella consolidada en la Premier League, volvió a evidenciar que no está a la altura de los mejores en la Liga de Campeones. Y Yaya Touré, un gran centrocampista en la recta final de su carrera, disfruta de un salario anual de 12 millones de euros en el club inglés.
Según diversos medios británicos, el Manchester City concederá casi 200 millones de euros a Pep Guardiola para realizar fichajes en el próximo mercado de verano.
El contrato televisivo de la Premier League que entrará en vigor la próxima temporada amenaza con abrir una brecha económica entre Inglaterra y el resto de Europa. Si esto sucede, los Balones de Oro jugarán en la Premier League, pero a día de hoy, los mejores jugadores del mundo siguen eligiendo España. Es lo que el Manchester City no ha podido comprar con dinero.
