Premier League
Harry Maguire llegó el pasado verano al Manchester United después de que los red devils pagaran por él la friolera de 80 millones de euros, que lo convirtieron automáticamente en el defensa más caro de la historia del fútbol, por delante de Virgil Van Dijk, defensa del Liverpool.
Tras unas muy buenas temporadas defendiendo la camiseta del Leicester City, el central, internacional por la selección inglesa, despertó el interés de los grandes del país y finalmente fue el United quien consiguió hacerse con sus servicios. En su debut cuajó una gran actuación ante un gris Chelsea que salió goleado del Teatro de los Sueños, pero desde entonces no ha terminado de estar al nivel esperado.
No quiere decir que sus actuaciones hayan sido malas, ni mucho menos. Sus primeros partidos con la camiseta del Manchester United no se pueden tachar de malos, puesto que salvo errores puntuales, ha actuado de forma muy correcta, pero como recordó el ex capitán de los red devils, Roy Keane: "recuerdo el primer gol contra el Crystal Palace donde dejó de cubrir el lado derecho de la defensa por donde llegó el gol. A sus 26 años estos son errores que ya no habría que hacer".
Está claro que no todos los partidos puede rendir al mejor nivel, pero tras la inversión realizada por el conjunto del norte de Inglaterra, los aficionados de Old Trafford esperaban algo más similar a lo que le sucedió al Liverpool con Van Dijk, y, de momento, Maguire está lejos del nivel del holandés, que estuvo más de un año sin ser víctima de un regate, tanto en Premier League como en Champions League. Los hinchas del United esperan que Maguire pueda terminar de adaptarse y convertir la zaga del equipo en un fortín inespugnable.
De hecho, con el inglés en el campo, el Manchester United no ha conseguido dejar la portería a cero nada más que en un partido -el inicial ante el Chelsea-, algo que es bastante destacable para tener una pareja de centrales que le ha costado a los red devils 115 millones de euros.
