UEFA Champions League
Kylian Mbappé es la gran obsesión del madridismo desde hace años, teniendo en su momento el club blanco la oportunidad de hacerse con los servicios del atacante francés a cambio de 180 millones de euros cuando este comenzaba a brillar en el Mónaco, rechazando en ese instante Florentino Pérez la operación por las condiciones económicas exigidas tanto por el equipo francés como por el propio Mbappé, que pedía un sueldo que le colocaría como el mejor pagado.
Años después, y con Mbappé brillando en el París Saint Germain, el Real Madrid tiene una oportunidad de oro para hacerse con su gran objeto de deseo, toda vez que el jugador galo acaba contrato en 2022 y no tiene intención de renovar su contrato con el cuadro parisino, lo que deja al PSG en una posición por la cual debe negociar su venta este verano, ya que de lo contrario Kylian Mbappé será libre a partir del 1 enero para negociar su marcha a coste cero (más allá de primas de fichaje o salario del futbolista).
Las buenas relaciones entre Florentino y el PSG provocan que el club blanco no esté siendo tan “agresivo” a la hora de mostrar su interés por Mbappé, y precisamente es esa falta de decisión la que preocupa y mucho a un madridismo que lleva años oyendo hablar de cambio generacional y renovación de proyecto, pero que año tras año ve como prácticamente los mismos jugadores siguen vistiendo la camiseta del club blanco.
Sin paciencia y con 2022 demasiado lejos
Si bien es cierto que se están dando todas las condiciones para que el Real Madrid pueda fichar a Mbappé este verano (fichaje de Messi por el PSG y la necesidad de este de vender para cuadrar cuentas…), lo cierto es que la afición no termina de estar plenamente convencida, todo ello a falta de 13 días para el fin del mercado de fichajes, y con rumores de una renovación definitiva en 2022 gracias a muchos jugadores top que acaban contrato.
Esa nueva fecha de grandes fichajes, en la que también podría entrar Mbappé si decide acabar por completo su contrato en el PSG antes de irse gratis, provocaría un serio problema en un Santiago Bernabéu al que el público volverá en unas semanas para vivir una temporada en la que de no llegar el francés y salir mal las cosas durante los próximos meses, podría derivar en un giro hacia el palco para echarle las culpas a un Florentino que pese a pedir tranquilidad, tiene casi la obligación de fichar a Mbappé si no quiere líos de aquí en adelante.
