UEFA Champions League
El Madrid es un equipo esquizofrénico que se maneja entre la ilusión y el caos. Ahora mismo, el caos es el equipo y la ilusión es Rodrygo, como el año pasado lo fue Vinicius. En el Bernabéu miran con envidia las irrupciones de Joao Félix o Ansu Fati, con una fecha de nacimiento en el DNI similar a la del jugador brasileño, que sin embargo apenas está teniendo oportunidades.
Tras su fugaz aparición con gol incluido frente a Osasuna, Rodrygo volvió a ser relegado al filial. Bajo las órdenes de Raúl marcó en el último compromiso liguero, mientras el primer equipo de desangraba en Champions con un Lucas Vázquez señalado y un Vinicius que no está cumpliendo como revulsivo. Por ello, muchos madridistas piensan que ha llegado la hora de Rodrygo Goes e interpretan su convocatoria no como un premio, sino como una oportunidad para poder ganarse un puesto en la rotación.
A priori, Bale será titular tras descansar entre semana y Hazard seguirá teniendo minutos para coger la forma. Benzemá es insustituible a día de hoy, por lo que el joven brasileño deberá esperar su oportunidad en el banquillo y salir en función de cómo vaya el partido. Si tiene minutos y vuelve a estar acertado, su rol puede cambiar, superando a hombres a la baja como los mencionados Vinicius y Lucas o el inédito Brahim.
Zidane no es amigo de dar mucha bola a los jóvenes y la situación del equipo no es la idónea para arriesgar, pero en época de depresión el madridismo necesita ilusión y esa ilusión en este momento tiene nombre y apellido: Rodrygo Goes.
