UEFA Europa League
Álvaro Morata no debe salir del Real Madrid. Como mínimo, la entidad de Chamartín debe hacerle saber que el mejor camino que puede tomar pasa por seguir en el Santiago Bernabéu, aunque no juegue todo lo deseado. Entiendo la postura del canterano, pues todo jugador sueña con ser imprescindible, pero lo mejor que puede hacer el club blanco es convencerle para que se quede.
La ecuación es sencilla: Benzema va camino de cumplir los 30 años mientras que Morata cuenta con sólo 24. Ambos son grandísimos delanteros, -muy distintos, eso sí-, pero es evidente que a Zinedine Zidane le convence más alinear con mayor frecuencia al ariete francés que al español. Sin embargo, a Karim no le quedan muchas temporadas al más alto nivel por lo que, si el canterano blanco tiene un poco de paciencia, en un año será clave e imprescindible.
Y al Madrid le conviene, la verdad. Unos dirán que Morata debe salir, -quienes probablemente valoren de Benzema su increíble capacidad por hacer mejores a sus compañeros-, mientras que otros dirán que es el francés quien ha de marcharse, -seguramente, quienes prefieran la gran facilidad del canterano blanco para ver portería-, pero la realidad es que, cuando el francés deba marcharse, el Real necesitará un goleador de primer nivel para suplirle. Un goleador que ya tiene en plantilla.
