UEFA Champions League
Moussa Sissoko ha hablado claro. “Espero que el Madrid venga a por mí. Estoy esperando”, ha afirmado el jugador a la BBC. El jugador, que tiene contrato con el Newcastle United FC no ha tenido reparo en lanzar este reclamo, y el Real Madrid debe pasar por alto su llamada.
En primer lugar, porque el Real Madrid no necesita un centrocampista de perfil ofensivo. El mediocampista francés no es una alternativa real a N’Goló Kanté. Sissoko juega de mediocampista como posición natural, aunque también puede hacerlo de mediocentro ofensivo o de interior derecho. ¿Necesita el Real Madrid otro centrocampista? No. Lo que necesita es un centrocampista defensivo suplente, un pivote, como es Kanté.
Moussa Sissoko, un jugador que hace dos meses tenía un valor de 15 millones de euros y que hoy día cuesta 45 millones, es una inversión arriesgada. Llega de un club descendido, como internacional con Francia ha jugado mayormente de suplente y su precio está inflado. Sus atributos se basan en lo físico: es veloz, potente, fuerte y tiene un gran disparo. Estas fortalezas ya las tiene el Real Madrid con Cristiano Ronaldo, Gareth Bale, Marco Asensio o Sergio Ramos, por ejemplo.
¿Qué sentido tiene fichar a un jugador que no necesitas y que sella distancias con el club al que se debe, el Newcastle? Ninguno. El Real Madrid debió echar el resto por Kanté y la llegada de Sissoko es innecesaria. Julian Weigl, Eric Dier y William Carvalho son los tres nombres que el Real Madrid debería tantear.
