El lío que hay formado en torno a Lucas Olaza no es ni medio normal. Siendo propiedad de Boca Juniors y cedido en el RC Celta de Vigo, los gallegos no querían que el jugador siguiera en el equipo porque, de disputar más encuentros, se verían obligados a abonar al Xeneize la opción de compra de 4 millones de euros que habían acordado con los argentinos. Pero claro, desde Boca no querían romper el acuerdo. Entonces el Celta amenazaba con dejar 6 meses al futbolista en la grada, algo que devaluaría enormemente el producto de Boca Juniors.
Finalmente, todas las partes implicadas en este escarpado asunto pudieron llegar a un acuerdo con la entrada de un nuevo agente a tener en cuenta: el Real Valladolid de Sergio González. Así las cosas, los vallisoletanos se encargarán de dar acomodo al lateral zurdo, se refuerzan con un buen jugador, evitan el pago del Celta y no dejan en la cuneta a un jugador que Boca Juniors tiene entre sus activos.
En verano podría regresar
Por lo tanto, se alarga así la estancia de Lucas Olaza en LaLiga Santander al menos 6 meses más, aunque defendiendo otros colores. No obstante, llegados a verano (en Europa) la posibilidad de que el lateral argentino regrese a La Bombonera para enfundarse la azul y oro sigue más que vigente, y en ese justo instante habría que ver que sucede con el presente y el futuro de un Frank Fabra que parece tener un pie fuera de Boca Juniors.
Sonríe Lucas Olaza, sonríe el Real Valladolid y también lo hacen desde el Xeneize, pues el acuerdo beneficia a todas las partes.