La Liga
Lucas Hernández se ha convertido en una de las revelaciones del año en el Atlético de Madrid. Las lesiones de Godín y Giménez le abrieron las puertas de la titularidad en el equipo rojiblanco, y Hernández se ha comportado con la madurez y la solvencia propias de un veterano.
Este marsellés de 20 años, hijo de Jean-François Hernández (exjugador de Atlético de Madrid, Rayo Vallecano y Compostela), pidió una cesión al club el pasado verano en busca de más minutos en la élite, pero Diego Simeone rechazó esta posibilidad. Además, clubes como el Getafe y el Saint Etienne intentaron obtener su cesión en enero, pero el entrenador argentino siempre quiso a Lucas en su plantilla.
Las citadas lesiones en la plantilla y el rendimiento del joven defensa francés han justificado sobradamente la decisión de Simeone. El Atlético ha encontrado a otro jugador joven, fiable y competitivo procedente de su cantera. Porque el caso de Lucas Hernández no es excepcional. Futbolistas como Koke, Saúl Ñíguez y Óliver marcan una línea que refleja los excelentes resultados de la cantera rojiblanca en los últimos años.
Grandes fichajes a coste cero que se han complementado perfectamente con los jugadores veteranos de la plantilla. A ellos se ha unido la destreza del Atlético en la contratación de futbolistas jóvenes como Oblak, Giménez, Carrasco y Correa, anhelados actualmente por otros grandes equipos de Europa.
Lucas Hernández, que el pasado verano renovó su contrato con el Atlético hasta junio de 2019, es el último 'fichaje' procedente de la prolífica cantera del club. Más ADN rojiblanco para un equipo consolidado entre los grandes de Europa bajo la dirección de Simeone.
