Paul Pogba no está viviendo el inicio de aventura esperado en el Manchester United. El centrocampista francés, el fichaje más caro de la historia del fútbol, -costó 105 millones de euros, que sepamos-, está dejando muchas dudas en sus primeros meses en Old Trafford. Pese a ser intocable para José Mourinho, la prensa inglesa está cargando duramente contra el astro galo.
La imagen que ofrece el exjugador de la Juventus de Turín, más allá de ser la de un futbolista al que no le están saliendo las cosas en su nuevo club, es la de un crack nervioso, agobiado, atacado y superado por la presión que le genera saber la cantidad de millones que costó en su momento. Y es que, al fin y al cabo, sólo tiene 23 años.
¿Cómo puede un deportista tan joven lidiar con un precio tan alto? ¿Cómo puede jugar tranquilo sabiendo que su club pagó lo que muchos clubes no han gastado ni en diez temporadas? A Pogba, lo que le falta, es calma y tranquilidad, porque confianza y nivel tiene. Y de sobras, además.