La Liga
Por surrealista que parezca, Julen Lopetegui está al borde del abismo en el Real Madrid. Durante el día de ayer, no fueron pocos los medios españoles que llegaron a decir que el técnico vasco sería destituido antes del encuentro frente al Levante. Por la noche, otros ‘rectificaron’ y apuntaron que tenía de vida hasta el partido ante el cuadro ‘granota’. Increíble, pero cierto. Sin embargo, no es de extrañar.
Sin pretender decir que Lopetegui no era del agrado de Florentino Pérez, -de no serlo no lo habría fichado-, la inesperada salida de Zidane y la tardanza en el anuncio de un sustituto llevó al máximo mandatario blanco a intentar el fichaje de varios técnicos antes del entrenador vasco. Pochettino, Allegri, Nagelsmann… como opciones confirmadas, además de otras tantas que sonaron pero que no llegaron a nada. Y ya se sabe, cuando se es la quinta o sexta opción de un presidente…
Con esto no quiero decir que Florentino no quisiera a Lopetegui, pero cuando uno no es la alternativa más deseada es normal que surjan dudas al mínimo mal resultado. Y al presidente blanco le está ocurriendo lo comentado: él quería a otros que, para su desgracia, no llegaron, por lo que terminó apostando por un Julen que, pese a que me parece un entrenador válido, tiene una gran losa que le perseguirá siempre en el Madrid.
