El Chelsea hizo oficial ayer mismo las primeras bajas de la plantilla. Se trata de cuatro jugadores que no entraban en los planes de José Mourinho y que terminaron a 30 de junio sus actuales contratos. El primero de ellos ha sido el meta Ross Turnbull, que llegó en 2009 al conjunto londinense procedente del Middlesbrough. También le acompaña el defensa Paulo Ferreira, ya que el míster ha decidido no renovarle al no tener hueco para él en su plantel, quién deja Stamford Brigde después de nueve temporadas.
Mourinho también decidió no prorrogar el contrato de Florent Malouda y Yossi Bennayoun, ambos sin mucha participación en el equipo durante el último año y que negocian su llegada a otros clubes europeos. El israelí podría firmar en los próximos días por el West Bromwich, mientras que el centrocampista galo tendría varias ofertas sobre la mesa, Nápoles, Olimpiakos y Marsella serían sus principales destinos.