Yerry Mina es el segundo fichaje oficial del FC Barcelona. El central colombiano, que ha triunfado como uno de los mejores centrales del campeonato brasileño en el Palmeiras, llega a la Ciudad Condal para suplir a Javier Mascherano. Sin embargo, el traspaso puede tener unos daños colaterales inesperados.
Nos referimos a Arthur, el centrocampista del Gremio por el que el Barça ha mostrado su interés. El conjunto culé ha pasado en el presente mercado de enero de tener ocupada una ficha de extracomunitario -Paulinho- a agotar las tres permitidas con las llegadas de Coutinho y Mina. Luis Suárez, al estar casado con una mujer con pasaporte italiano, juega como comunitario.
Así, si el traspaso de Arthur termina cristalizándose, el Barcelona se verá obligado a tomar una dolorosa decisión: ceder o vender a uno de los cuatro jugadores que contabilizarían como extracomunitarios en su plantilla. Al menos, hasta que alguno de ellos logre la doble nacionaidad, un proceso que puede ser muy largo.