La Liga
Julen Lopetegui ha dejado de ser esta noche entrenador del Real Madrid. Tal y como llevaban días diciendo los medios más afines a Chamartín, el técnico vasco estaba sentenciado desde el Alavés, así que lo acontecido el domingo en el Camp Nou no fue más que la estocada final. Con Solari o con Conte, está claro que el cuadro blanco debe dejar de llorar la marcha de Cristiano Ronaldo y empezar a cambiar.
Pese a que creo que las intenciones de Lopetegui siempre han sido buenas, -a mí el Madrid me gustó muchísimo al principio de la temporada-, la realidad es la que es y resulta imposible de obviar. Sí, es cierto que el Real tiene más posesión que años anteriores, pero no hace goles y, por el contrario, encaja muchos con una facilidad preocupante.
Y ahí es donde creo que el Madrid debe cambiar. Actitud y mentalidad al margen, -hablar de ello me parece banal y barato-, pienso que el ‘nuevo’ cuadro blanco debe empezar a coger mejores sensaciones a nivel defensivo -tanto en clave organizado como de transiciones- y, sobre todo, a nivel ofensivo. Ser más sólido atrás e intentar ser algo más letal arriba.
