El Valencia CF se encuentra en una encrucijada en este mercado de enero, buscando aligerar su masa salarial y potenciar su plantilla. Cenk Özkacar, según informes de AS, se ha convertido en el nombre que resalta en el escaparate del club para lograr estos objetivos. Sin embargo, la situación del jugador y las condiciones del máximo accionista, Peter Lim, han generado un dilema que se asemeja a la situación vivida con Marcos André el verano pasado.
Varios clubes turcos, con especial interés del Trabzonspor, así como equipos rusos e italianos, han mostrado interés a través de intermediarios en Özkacar en las últimas semanas. A pesar de esto, el futbolista no está convencido de las propuestas recibidas y Peter Lim insiste en que la salida de Cenk sea mediante un traspaso, descartando la opción de una cesión con opción de compra basada en su rendimiento, tal y como se publica en el diario AS.
La política de Lim es clara: reducir el coste de la plantilla antes de reforzar al equipo de Óscar Baraja en enero. Con la irrupción de Yarek en la defensa central, la posición con exceso de jugadores es evidente, y es por eso que se ha considerado a Cenk como una posible moneda de cambio para fortalecer otras líneas del equipo. El club incluso frenó la cesión de César Tárrega al Alavés en previsión de una posible salida de Özkacar.
El jugador quiere quedarse
A pesar de su disminuido protagonismo en el Valencia, Cenk Özkacar no planea rendirse en su etapa como valencianista y menos aún considera regresar a su país de origen, donde podría mantener su prestigio. Su principal motivación para buscar un cambio en enero es su deseo de asegurar un lugar en la lista definitiva de Turquía para la Eurocopa, lo que podría peligrar si continúa con una participación limitada en lo que queda de temporada. En el vestuario, Özkacar se mantiene integrado y comprometido con el club, manteniendo viva su esperanza de un resurgimiento en Mestalla.