Tras unas semanas más que agitadas, Leo Messi acabó tomando la decisión de seguir en el FC Barcelona. El argentino empezó un pulso que hizo temblar a toda una afición, consciente de la importancia que tiene el futbolista en el equipo. Josep María Bartomeu consiguió finalmente lo que quería: seguir en el Barça y con Messi en la plantilla. O, al menos, hasta el próximo mes de marzo de 2021, cuando se celebrarán las elecciones para la presidencia del conjunto blaugrana.
La crisis que ha vivido el Barça en estos días ha sido mayúscula. Los problemas deportivos han coincidido con una pandemia global que ha reducido los movimientos en el mundo del fútbol. Si ya de por sí no es fácil – o directamente imposible – reemplazar a Messi, ahora mismo lo es mucho menos. Su decisión no implica seguir durante un año más, sino que deja entrever que se retirará en el conjunto catalán.
Y realmente su decisión implica eso, la retirada en el club que le vio formarse, ya que, de lo contrario, Leo Messi ya habría anunciado que esta sería su última temporada como futbolista del Barça. Ya no hay vuelta atrás, salvo que el astro argentino decida volver a las andadas a finales de la próxima temporada. El Barça debe empezar a planificar su nuevo proyecto, pero con la tranquilidad de saber que seguirán contando con Messi.
Ahora es cuestión de tiempo que los pesos pesados vayan dejando poco a poco el equipo y que las jóvenes promesas se vayan incorporando paulatinamente al once titular. Futbolistas como Riqui Puig, Pedri o Ansu Fati deben empezar a trabajar para pedir sitio. La sombra de Messi es alargada, pero su retirada está cada vez más cerca y, cuando se dé, el Barça debería tener ya garantizado su nuevo proyecto de futuro.