La Liga
La decisión del Real Madrid de fichar a Mariano Díaz ha generado críticas que cuestionan la corrección del club blanco en esta operación. El Sevilla FC había alcanzado un acuerdo con el Olympique de Lyon y el jugador, pero el derecho de tanteo que mantenía el Madrid ha impedido que el club andaluz cumpliera su deseo.
La contrariedad del Sevilla por este desenlace es comprensible. La entidad hispalense había conseguido lo más difícil: satisfacer las pretensiones del club francés y de Mariano. Pero el Madrid, como el Sevilla, ha velado por sus intereses. El club blanco tenía una oportunidad de mercado y la ha aprovechado. El derecho de tanteo sobre el delantero no era un secreto que haya aflorado en las últimas 48 horas, sino una condición que el Real Madrid estableció hace un año, cuando aceptó la marcha de Mariano al equipo lionés.
Los tres clubes implicados eran conocedores de esta circunstancia contractual. Todos los clubes aciertan y se equivocan, como cualquier persona en el día a día, pero el Madrid sólo ha ejercido un derecho que tenía sobre un futbolista al que ha formado durante casi seis años.
