La Liga
La temporada particular del Sevilla Fútbol Club continúa avanzando sin detenimiento. El equipo de la capital andaluza que entrena Julen Lopetegui desde el pasado verano comenzó la temporada siendo una de las grandes sensaciones de toda LaLiga Santander, asentado en los puestos que dan acceso a la próxima edición de la Champions League y consiguiendo una buena racha de victorias consecutivas. Sin embargo, el equipo se ha venido abajo, acumula 3 pinchazos consecutivos, con dos victorias en sus últimos 7 encuentros. ¿Por qué este bajón?
Sin duda, el decrecimiento de este rendimiento se debe a varios motivos bastante obvios. En primer lugar, el mal momento que atraviesa Ever Banega. El argentino es el timón del equipo, es el cerebro de todo lo bueno y lo malo que pueda sucederle al equipo andaluz. No obstante, el veterano mediocampista ya confirmó su salida del club el próximo verano con destino al fútbol de Oriente Medio. Sin duda, el Sevilla debería haberle buscado una salida en esta ventana invernal de traspasos y haber gastado parte de su presupuesto en un recambio de garantías.
Del mismo modo, en el centro de la zaga hacía falta otro refuerzo. La presencia de Diego Carlos es la única garante de fiabilidad defensiva, mientras que Carriço ya tiene una edad y una forma física en decadencia. Jules Koundé, en ocasiones, y Sergi Gómez casi siempre, no están al nivel esperado y en los goles recibidos se nota.
Del mismo modo, los problemas de cara a la portería rival, de la falta de gol, están golpeando con dureza a un Sevilla que tendrá que remontar el vuelo con firmeza en las próximas semanas si quiere seguir vivo en LaLiga y la Europa League.
