La Liga
Lay Hoon Chan, presidenta del Valencia CF, es la cabeza visible de un proyecto que pierde credibilidad a pasos agigantados. Elegida por Peter Lim como máxima responsable de la gestión del club, la presidenta ha reaccionado hoy como una dirigente arrinconada por sus decisiones erróneas.
"El equipo no está haciendo todo lo que nos gustaría. No podemos marcar goles por ellos. El equipo sabe que no está haciendo lo que todos de ellos se espera y que su responsabilidad es salir de esta situación”, ha declarado hoy ante los medios presentes en la ciudad deportiva de Paterna.
Estos comentarios de Lay Hoon Chan suponen el último capítulo de una crisis que se alarga peligrosamente en uno de los clubes más grandes de España. La reacción de la presidenta está fuera de lugar. Básicamente, porque a estas alturas resulta evidente que la crisis del Valencia trasciende a entrenadores y jugadores.
Lay Hoon Chan no puede marcar goles, del mismo modo que los jugadores no pueden nombrar a presidentes, directores deportivos y entrenadores, ni realizar fichajes adecuados para el equipo. La presidenta del Valencia, líder del club en ausencia de Peter Lim, intenta ‘lavar’ su imagen mientras hace un flaco favor a una plantilla cada vez más presionada por la situación.
