Ter Stegen es un inconformista. El alemán es uno de los porteros del FC Barcelona, el mejor equipo del mundo en la actualidad. Es titular en los partidos de la Liga de Campeones y de la Copa del Rey, competiciones en las que fue campeón la temporada pasada, pero todo ello le parece insuficiente.
"Quiero dar el siguiente paso y jugar más porque la situación es clara. Si nada cambia, habrá que hablar necesariamente. Al final de la temporada habré jugado unos 25 partidos. A largo plazo, esos 25 partidos no son suficientes para mí", ha declarado Ter Stegen recientemente.
El portero alemán pide disputar los partidos de Liga en detrimento de Claudio Bravo. El chileno ve los partidos de la Liga de Campeones desde el banquillo. No es protagonista en los partidos de mayor repercusión internacional, pero se ha mostrado más respetuoso y comedido que su compañero ante la alternancia en la portería ejercida por Luis Enrique.
Al margen de declaraciones públicas, Ter Stegen no ha hecho más merecimientos que Bravo para defender la portería del Barça. Ha realizado paradas de mérito bajo los palos acreditando grandes reflejos, pero también ha encajado goles sonrojantes por su mala ubicación en el campo. Ha mostrado un buen manejo del balón con los pies, pero también ha asumido riesgos innecesarios.
En resumen, con sus virtudes y sus defectos, Ter Stegen no ha transmitido más seguridad que Bravo, ni ha justificado en el campo sus reivindicaciones ante los micrófonos. El pasado del portero alemán tampoco responde a sus exigencias. Llegó al Barça procedente del Borussia Mönchengladbach, un equipo habitual en competiciones europeas pero muy alejado del nivel del club blaugrana. Y con la selección absoluta de Alemania, apenas ha disputado cuatro partidos desde su primera convocatoria en 2012.
El Barça ha llevado a Ter Stegen a la élite internacional y le ha dado la posibilidad de ganar la Liga de Campeones, algo impensable para el alemán cuando defendía la portería del Borussia Mönchengladbach. Y ahora, el inconformismo de Ter Stegen se ha transformado en una impaciencia molesta e injustificada.