Según informó el periodista Xavi Hernández, fuente fiable del entorno del club, Jorge Messi –padre y agente de Lionel Messi- le sugirió al FC Barcelona la venta de jugadores jóvenes como una vía para que el astro argentino pudiese ser inscrito en La Liga y se quedara en el club por una temporada más.
Por otro lado, parte de la dirección económica del club le habría sugerido a Joan Laporta la venta de Ansu Fati para ajustar las cuentas del club y poder quedarse con el mejor jugador del equipo, pero el presidente resistió las presiones de todos.
Pedri también estaba en la mira
Joan Laporta tomó la decisión de quedarse con Ansu Fati debido a que es la joven estrella del club y uno de los nombres en los que se apoyará el club para crecer en el corto/largo plazo. Y, al mismo tiempo, sabía que la continuidad de Messi podía complicar mucho más al club, teniendo en cuenta su alto salario y que no le quedaban muchos años en la élite. Era hipotecar el futuro del club, o por lo menos eso pensó el presidente del FC Barcelona.
Otro nombre que sonó para salir era Pedri, agregando que tanto él como Ansu Fati terminan contrato el próximo verano y que tenían ofertas importantes de clubes extranjeros. La decisión de Laporta fue tajante. La imagen de su proyecto son las dos jóvenes promesa del club y no Messi, quien era imposible que se quedara. Una decisión ruda para todos en el club.