La Liga
Cristiano Ronaldo y Gareth Bale cometieron ayer dos gravísimos, lamentables e imperdonables errores. Tras ganar la Champions con el Real Madrid, ambos futbolistas hablaron de su futuro, y lo hicieron para evidenciar su descontento y para dejar entrever su posible salida del Santiago Bernabéu. Y no, ni era el día ni era el momento.
Tal y como dejó claro Florentino Pérez tras ser preguntado por las declaraciones de Cristiano, ayer sólo tocaba hablar del éxito del Madrid en Europa. Sin embargo, ambos cracks fueron incapaces de aparcar su “yo” por unos minutos, de centrarse en el “nosotros”, y de no intentar ser el centro de atención.
Quién sabe si con la intención de cobrar más, o porque realmente quieran marcharse, pero ayer Ronaldo y Bale metieron la pata y lograron ser protagonistas cuando quien se merecía ser el centro de los focos era el madridismo en sí. Intentaron presionar al club… y se equivocaron.
