La Liga
Lacina Traoré comenzó su andadura en el Sporting de Gijón de la mejor manera posible, con un gol que permitía soñar al club asturiano con la permanencia, y con la idea de haber encontrado por fin a su delantero ideal tras la marcha de Antonio Sanabria la temporada pasada después de su cesión.
Sin embargo, en los últimos partidos, el delantero costamarfileño no ha visto puerta, y la afición sportinguista comienza a pensar que el fichaje del espigado atacante africano no ha sido la mejor solución de cara a la segunda mitad de la temporada, en la que el conjunto ahora por Rubi, y anteriormente por Abelardo, debe luchar por la permanencia en la Liga Santander, dos años después de su ascenso.
Pese a la mala racha goleadora de Traoré, el técnico del Sporting quiso tranquilizar al jugador con una charla privada en el entrenamiento, en la que le mostró su total confianza de cara a final de temporada y en la que el jugador, según palabras del propio Rubi, sufre un problema personal que le está afectando a la hora de jugar. Ahora, con el Sporting de Gijón a siete puntos de la salvación, es el turno de Lacina Traoré de responder a esa confianza con goles que ayuden al equipo a conseguir dicho objetivo.
